Gus Gorman (Richard Pryor) es un desempleado que como último recurso, se convierte en un dotado programador de computadores. Clark Kent (Christopher Reeve) obtiene la autorización para viajar a Smallvile a realizar un artículo en compañía de Jimmy Olsen (Marc McClure), mientras que Perry White (Jackie Cooper) otorga a Lois Lane (Margot Kidder), vacaciones en el trópico. Superman (Christopher Reeve) evita una catástrofe en una planta química, y como Clark, asiste a una reunión en su secundaria, donde se reencuentra con su amor de adolescente, Lana Lang (Annette O’Toole) y el capitán del equipo de Fútbol Americano, Brad Wilson (Gavan O’Herlihy), convertido en un ebrio vigilante.
Los hermanos millonarios Ross y Vera Webster (Robert Vaughn y Annie Ross), junto a su asistente Lorelai Ambrosia (Pamela Stephenson) quieren aprovechar la inteligencia de Gus Gorman (Richard Pryor) para controlar el mundo, obligándole a causar varios desastres accediendo a redes de computadores, incluyendo el sabotaje de un satélite climático que causa una tormenta en Colombia que amenazaba con destruir la cosecha de café, pero sus planes fueron frustrados por Superman.
Esto hizo que Webster obligara a Gus a crear Kryptonita artificial con la que Superman es infectado en un homenaje que se le rinde en Smallville. Se enfrenta a sí mismo, una lucha entre un Superman intoxicado y la parte genuina de sí mismo. Tras lograr que su parte buena derrotara a su yo malvado, se enfrenta a una Supercomputadora creada por Gus Gorman, quién en un cambio de corazón, se une a Superman para enfrentarse a ella y a los Webster.
De regreso a Metrópolis, Clark le consigue a Lana un empleo en el Daily Planet como secretaria de Perry White, mientras Superman recorre el mundo reparando los daños que hizo su versión maligna.











Un verdadero fracaso, por culpa de esta película los productores dejaron de creer en las comic book movies por un tiempo. Sosa y tediosa, lo peor es que no se apega a ninguna serie narrativa publicada por D.C. Cómics. Esto sucede cuando los productores ignoran por completo la naturaleza del personaje y su universo, haciendo caso omiso a las exigencias de los fanáticos y filman solo por conseguir dólares.